Un sistema
económico es la forma en la que se organiza la actividad económica de una
sociedad, en Venezuela actualmente convergen el Socialismo y el Capitalismo
como sistemas económicos, y nuestra constitución establece que el sistema
económico de Venezuela debe fundamentarse en los principios de justicia social,
democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente,
productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano
integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad… Los pros y
los contras del capitalismo contra el socialismo han sido objeto de debate
durante cientos de años y hay una gran cantidad de desinformación en relación a
este tema.
Precisar lo que es el capitalismo o el socialismo parece una ingenuidad. El hecho, de que la vivencia histórica nunca le ha dado una configuración clara y precisa, indica que son conceptos confusos o elásticos. Es decir, cada individuo ha interpretado la terminología de acuerdo con su propio entender
Precisar lo que es el capitalismo o el socialismo parece una ingenuidad. El hecho, de que la vivencia histórica nunca le ha dado una configuración clara y precisa, indica que son conceptos confusos o elásticos. Es decir, cada individuo ha interpretado la terminología de acuerdo con su propio entender
Sistema económico
en Venezuela
No cabe duda que el país
enfrenta un panorama gris donde el contenido principal del mismo está
representado por grandes cinturones de marginalidad, hechos delictivos en
aumento cada fin de semana, una economía debilitada por la escasez de inversiones sólidas que se integren con un país rico en recursos naturales, humanos y excelente ubicación en el continente americano, pero que
manifiesta una seria incertidumbre e inestabilidad económica.
Todo
ello, aunado a la inestabilidad política, a la crisis
financiera, a la ausencia de programa
consistentes en pro de su desarrollo
económico que garanticen operatividad del sector empresarial acorde a los
requerimientos del presente, ha conllevado a una afectación determinante en el
desempleo, dando paso a una economía informal que cada vez se incrementa,
afectando seriamente a los venezolanos en su poder
adquisitivo, en sus ingreso, puesto que se ha proliferado la dependencia hacia
la importación de productos,
teniéndose que pagar a un precio muy
costoso. Cuando se habla de Desempleo en Venezuela se identifica
rápidamente las causas que origina este problema social, económico, político y
cultural, sin embargo no vemos más allá de que es un problema que siempre añadimos a terceros, cuando
unos de los papeles estelares lo ocupa la Administración de todos los recursos
anteriormente mencionados. Es por ello que el objetivo
principal del presente es el estudiar y analizar las debilidades de esta
problemática y convertirlas en fortalezas, por medio de las sugerencias y soluciones que
como futuros gerentes de esta nación podemos aportar con la base académica que
nos antecede.
EMPLEO Y DESEMPLEO
EN VENEZUELA
Transición demográfica “potencialmente” genera una
alta oferta laboral. Es decir, que el número de personas que ingresan al
mercado laboral (personas con más de 15 años) es mucho más elevado que el
número de personas que se retiran (personas mayores de 65 años).
- Alta informatización del empleo
- Creciente desempleo estructural
- El costo económico de la legislación laboral genera efectos adversos para la generación de empleo. Es decir, la Legislación laboral actual favorece el empleo, pero promueve indirectamente la informalidad y el desempleo
- La ley del trabajo otorga muy poco espacio para modalidades de contratación tiempo determinado. Igualmente, está cerrando alternativas no solo laborales sino también industriales.
- Al mercado laboral venezolano, le hace falta incrementar, ya sea por política o por economía la demanda de trabajo, motivado por el gran número de profesionales en búsqueda de empleos; esto sumado a la utilización de una regla general para captar un personal, sin que se vea involucrado el favoritismo por conocidos o recomendados, tanto en organismos privados como público
- Crear los centros de estudios necesarios para la capacitación del bachiller y el profesional. En la medida de lo posible eliminar la exigencia de tiempo de experiencia al personal a ingresar.
Las estadísticas sobre desempleo no resumen
ni su realidad ni su magnitud. Sólo basta con escuchar el testimonio de las
personas que están desempleadas y de aquellos están trabajando en la economía
informal, o prestan sus servicios por menos de 20 horas a la semana
(subempleados), aun siendo profesionales o estar cualificados a cierto nivel y
no han podido desarrollar todo su potencial laboral y, por tanto, se sienten
desplazados, o al margen de la actividad económica.
La mujer en el mercado laboral
La mujer en el mercado laboral
Venezuela
era una sociedad agrícola-pastoril, donde el trabajo de la mujer era tan
importante para la supervivencia del grupo familiar que era apreciado y
reconocido socialmente. Pero el desarrollo industrial ha venido cambiando
profundamente la vida de las mujeres venezolanas. En principio las mujeres
inmigrantes de los campos, tenían serias dificultades para integrarse al
trabajo asalariado, por lo que primero ingresaron los hombres y ellas
fortalecieron su condición doméstica y de dependencia económica
Este cambio de ambiente del campo
al industrial-urbano, con el contraste entre el trabajo remunerado y el
doméstico, comienzan a ejercer serias diferencias; el trabajo doméstico se
convierte en una actividad que aísla a la mujer y la despoja de la posibilidad
de continuar abasteciendo a su hogar de bienes y servicios de primera
necesidad. Además, la misma familia y la mujer urbana pasan a consumir una
creciente y diversificada masa de bienes y servicios que el mismo sistema
mercantilista incita a consumir. Luego en una fase más avanzada del mismo
capitalismo, la mujer es absorbida como mano de obra asalariada. Esta absorción
dependió de la capacidad del sistema económico para generar nuevos empleos; en
este sentido, el crecimiento económico tuvo un efecto positivo relacionado con
el incremento de la tasa de salarios, que a su vez incidió en la decisión de la
mujer de entrar al mercado laboral remunerado dado el costo de oportunidad
implícito por quedarse en el hogar.